Las principales constructoras del país se disputan el concurso público convocado por la Junta de Andalucía para la construcción del tramo soterrado Guadalmedina-Atarazanas, con un presupuesto de 44,6 millones y cuya entrada en servicio está prevista para finales de 2017. Entre las empresas que han presentado su oferta se encuentra la malagueña IELCO, en UTE con Ferrovial.